Año nuevo, vida nueva

tarjetas-postales-navidad

Todo mundo nos felicita en estos días, todos nos dicen que ojalá este año nos traiga cosas buenas y que este nuevo año sea mejor.

Pero ya lo decimos de una manera rutinaria, es como un convencionalismo: si alguien me pregunta cómo estoy y le respondo que mal se extrañará, porque la pregunta se hace por mero formalismo, esperando una respuesta ya convencional: bien.

De la misma manera decimos que deseamos un buen año para nuestros seres queridos. Lo decimos como un mero deseo impersonal, y además de que lo decimos sólo de palabra, tal parece que esperáramos de verdad que así sucediera; pensamos que un buen año se dará por sí solo, con tan sólo desearlo. Nada más lejos de la realidad.

Un buen año se construye, sí, con sinceros deseos y firmes propósitos, con planes y sueños, pero se construye, sobre todo, con 365 días de intenso trabajo, de diario compromiso y cotidiana actitud. Un buen año se cultiva con 52 semanas regadas con el sudor del trabajo honrado y constante, hecho con entrega y propósito. Un buen año se alcanza con 12 meses que conquistar poniendo nuestro mejor esfuerzo en cada paso y cada avance.

A lo que quiero llegar es que no basta desear algo para alcanzarlo, hay que trabajar por ello, y aunque de todo corazón deseo que este 2010 sea un mejor año para ti en todos los ámbitos, también deseo verte poniendo todo tu interés en alcanzarlo y no esperando a que alguien te lo dé como un regalo.

Este año tendremos cada uno que hacer firmes propósitos desde nuestro campo de acción para lograr que nuestro país, nuestra sociedad, alcancen los altos estándares que queremos lograr. Propongo tres rubros en los cuales podemos trabajar este año para decir en diciembre “hice un buen año”:

· Primero: revisemos tu interior, ¿tienes paz?, cabemos hacia dónde caminamos?, ¿tiene un sentido nuestra vida?, ¿qué lugar ocupa Dios en tu realidad? (para los que confíamos en Él) Esto es lo primero y lo más importante, porque es de donde brota todo lo demás. Si no le encontramos sentido a lo que hacemos y no sabes qué rumbos seguimos, si consideramos que nada de lo que realizamos cotidianamente genera un cambio en el mundo que vives, entonces, ¿para qué continuar? Demos espacio a Dios en nuestra vida, démosle espacio en estos 365 pequeños regalos que Él nos hace y notaremos una gran diferencia.

· Segundo: nuestros seres queridos, nuestra familia, ¿cómo nos ven? ¿cómo nos perciben?, ¿nos onsideran una persona entera, con valores, principios y carácter?, ¿o todo lo contrario? Es importante que podamos descubrir cómo te ven los demás, sobre todo los más cercanos, porque son los que te quieren. Abrpamanos a su consejo y su crítica constructiva, no cerremos la puerta a sus opiniones.

· Tercero: revisemos nuestra forma de desempeñarnos en nuestro quehacer cotidiano, ¿somos honrado?, ¿procuramos ser justos en el trato con la gente?, ¿somos amables? El trabajo debe ser hecho, alguien lo tiene que hacer, y nosotros tenemos responsabilidades que nadie puede asumir por nosotros, pero, ¿las asumimos con madurez?, ¿con una actitud positiva?

Esto pudiese prepararnos para un año nuevo que Dios nos regala, dándonos cuenta de que un buen año no se hace por sí solo y, sobre todo, que se vale soñar, pero no se vale quedarse dormido, así que ¡a trabajar por un buen 2010!

Les deseo un año, no sólo feliz, sino abundante en frutos de amor, paz, y éxito en todas sus vidad, un año lleno de sonrisas, alegrías y de triunfos… en pocas palabras: que Dios llene su año y que se cumplan sus metas.

Mi oración de fin de año:
Gracias, Señor, por todas mis mañanas
hechas de luz, y pájaros, y viento.
Por la estrella sin número y sin dueño
que hiciste por que yo la contemplara.

Por la cintura azul de las muchachas,
y por la frente blanca de los viejos,
y por el sueño con que a veces sueño,
y por mi cuerpo gracias, y por mi alma.

Mucho me has dado a mí, que soy tan poco.
Hasta te diste tú, nieve en el lodo…
¿Qué para ti, Señor, no dejas nada?

Gracias, pues, por mi mundo, niño y loco.
Y gracias por mi vida. Y, sobre todo,
gracias, porque he aprendido a decir: Gracias.

Related Posts with Thumbnails

Post Author

This post was written by Simbelmynë! who has written 117 posts on San Juan María Vianney.

Devoto de San Juan María Vianney, amante de la historia, la de la Iglesia y la de los santos. Soy nacido en Monterrey, donde hice mi apostolado y conocí y enamoré de Dios, y del cura de Ars.

No comments yet.

Leave a Reply