El milagro más grande del cura de Ars

CURA DE ARS (1)

Corría el año de 1829, y la escuela que el Rdo. Vianney había creado, ‘La providencia’, una escuela donde se alojaban a niñas pobres y abandonadas, y se les daba comida, escuela y se les enseñaban oficios para ser una excelente madre de familia. En este año, la provisión de trigo, que se guardaba cerca de la casa parroquial, quedó reducido a cuatro puñados esparcidos sobre el pavimento. Nada podía esperarse de los feligreses, pues la cosecha había sido muy mala; la caritativa castellana estaba ahí, pero sus deberes se resentían de la común escasez; por otra parte, ¡la señorita de Ars había sido tantas veces requerida…! En una palabra: El Rdo. Vianney pensó en reintegrar a sus hogares a una buena parte de las huérfanas.

¡Qué tristeza para su corazón tan inclinado a aquellas desgraciadas! ¡Pobres niñas! ¿Volverían a caer en la miseria y en los peligros del alma y el cuerpo? No pudiendo esperar nada de los hombres, el Cura de Ars quiso hacer una prueba suprema: por intercesión de aquel Santo que de un modo tan palpable le había sacado de apuros durante sus estudios, pidió un verdaderi milagro. Reunió en un sólo montón en medio del granero todo el trigo dispero por el suelo, y ocultó en él una reliquia de San Francisco de Regis, el taumaturgo de Louvex, y después de haber recomendado las huérfanas que se uniesen a él para pedir a Dios ‘el pan de cada día’, se puso en oración, y ya tranquilizado, espero.

“Vete al granero a preparar el trigo que nos queda”, le dijo a Juana-María Chanay, la panadera de laProvidencia, y quizás acababa de recordarle que el desván estaba vacío. ¡Agradable sorpresa! Las puerta apenas se entreabre, y de la estrecha rendejilla sale un chorro de trigo. Juana-María desciende al piso del señor Cura. ‘Pero, ¿es que ha querido usted probar mi obediencia? El granero está lleno’. El Cura no lo creyó, y subieron ambos y echaron de ver que el color del trigo era diferente del que tenía el otro.

Nunca el granero había estado tan lleno. Se maravillaron de que la viga maestra, algún tanto carcomida, así como el pavimento, no se vinieran abajo. El montón de trigo tenía una forma de cono y cubría toda la superficie.

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4 Comentarios to “El milagro más grande del cura de Ars”

  1. Salvador Vite Fernández 20. Jun, 2009 at 14:44 #

    Su gran riqueza espiritual fue su espíritu de humildad. A él venían gentes
    de toda Francia a confesarse. A una de las personas que pasaron por el
    Sacramento de la Penitencia, le preguntaron que qué había visto en este sacerdote, manifestando que a través de él se había sentido muy cerca de Dios. Otro de los detalles que lo definía era su forma de mirar a la Hostia Consafrada y el Cáliz con la Sangre de Cristo. Era un mirar intenso, de entrega total, que le alejaba de todo lo que le rodeaba.
    Este Año que ya ha comenzado, como sabemos está dedicado al Sacerdote, por lo que todo buen cristiano debe ofrecer sus oraciones por todos ellos y de forma más especial a los que tenemos más cercanos, como son los de nuestra Parroquia, etc., tratando de ofrecerles nuestra colaboración en las actividades.

    Saludos, Salvador.

  2. Nora Zara 08. Jul, 2009 at 10:23 #

    estoy muy contenta por la iniciativa del Santo Padre. gracias a Dios, conozco muchos sacerdotes muy buenos, aunque en estos días se sepa de sacerdotes no muy ejemplares, seguramente poner como intercesor al Santo Cura de Ars es muy bueno para la santidad de la Iglesia y de todos sus fieles. ¡GRACIAS SANTO PADRE!

  3. tapia leonel edgardo 26. Nov, 2009 at 11:34 #

    gracias cura de ars por hacer maravillas en mi y de salvar mi matrimonio gracias por ser intermediario de suplicas para llegar DIOS NUESTRO SEÑOR no te fallare cambiare para dar testimonio de fe a nuestros hermanos y rezare para que halla muchos sacerdotes eligiendo tu ejemplo como tantos otros siendo semajantes a nuestro padre DIOS GRACIAS POR TODO

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  1. Gracias | San Juan María Vianney - 04. Ene, 2010

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