Protector de indigentes y desamparados, el sacerdote Roberto Infante Castañeda falleció anoche a los 84 años, víctima de un paro cardiaco.
El Padre Infante, como era conocido por la comunidad regiomontana, había sido internado el fin de semana en la Clínica Nova debido a complicaciones en su salud.
En 1961 inició en la Iglesia de Santa María Goretti su principal obra por la que fue reconocido: El Comedor de los Pobres, rebautizado con los años como El Comedor del Padre Infante.
El objetivo de esta labor humanitaria fue otorgar alimento a los desamparados. Los restos del Padre Infante están siendo velados desde las 10:00 horas en las instalaciones del comedor que lleva su nombre, ubicado en el cruce de las calles Miguel Nieto y José María Luis Mora.
Decenas de familiares y fieles han comenzado a llegar al sitio para darle el último adiós.
Con lágrimas, los fieles recordaron que el Padre Infante fue un hombre alegre y que siempre supo entregarse al prójimo.
Un grande en la vida de Monterrey se ha ido, espero existan más héroes que sigan su obra.


