De estos deseos y de estos gemidos, algunos llegaron al obispo de Belly, Mons. Devie, que se hacía el sordo, como ya mencioné anteriormente. Es notable el siguiente pasaje de una carta escrita en 1851. En ésta época, Mons. Devie, soñaba también con su propio retiro: …Monseñor, puesto que sois tan dichoso que trabajáis para [...]
Sus ansias de soledad
by Simbelmynë! on 12. Jul, 2010 in Anecdotario, Los testimonios
Al ver al Cura de Ars sonriente y solicito entre la turba de peregrinos, nadie fuera de sus familiares, hubiera sospechado que le perseguía sin cesar el deseo de la soledad, y de momento, parecería inverosímil esta afirmación de Catalina Lassagne: “Estuvo en la parroquia por espacio de 41 años, siempre contra su voluntad”, “desde [...]
Anécdotas varias
by Simbelmynë! on 01. Mar, 2010 in De todo
Mucha gente consideraba al padre Vianney como un santo y quería tener alguna reliquia suya. Por eso, le robaban los objetos más diversos, desde las velas del altar hasta cosas personales. Cuando se cortaba el cabello, tenía mucho cuidado en quemarlos para evitar que el barbero pudiera regalarlos. En una ocasión, le cortaron hasta trozos [...]
Las confesiones después de las tertulias
by Simbelmynë! on 19. Feb, 2010 in El confesor, Las pregrinaciones a Ars
Salvo los cinco días de ejercicios espirituales que, cada año hasta 1835 pasó en Meximieux o en Bourg-en-Brese, salvo una semana de relativo descanso que se tomó en el seno de su familia en 1843, el Cura de Ars no dejó jamás su pueblo adoptivo. Aparte de algunos hechos de mayor relieve, cuyo recuerdo conservaron [...]
También protegió a Ars de calamidades
by Simbelmynë! on 29. Ene, 2010 in Anecdotario
Incluso, desde el punto de vista materia, Ars parecía estar bajo una singular protección, nos lo cuenta Magdalena Mandy Scipiot: Oí decir a mi madre, que después de 1825, época en que el cura Vianney llegó a la parroquia, hasta su muerte, no había granizado jamás, lo cual atribuía a la intercesión del Santo Cura, [...]
El valor de la prudencia
by Simbelmynë! on 29. Abr, 2009 in Anecdotario
El Reverendo Vianney, solía levantarse a las tres de la mañana e ir directo al confesionario, donde las personas ya tenías incluso días de hacer fila, luego de allí tocaba las campanas para el Ángelus, la Misa, el catecismo y volvía a el confesionario. Un día, al impartir el catecismo, llamó a un jóven y [...]
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Homilía sobre la caridad
04. Jun, 2009
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Nuestra reliquia del cura de Ars
02. May, 2009
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Indulgencia plenaria en año dedicado al cura de Ars
12. May, 2009
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Bibliografía recomendada
11. Ago, 2009
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Conociendo la casa donde nació el cura de Ars
21. May, 2009
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Intentos de traslado jamás aceptados
15. Jul, 2010
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Sus ansias de soledad
12. Jul, 2010
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Homilía: deberes de los padres hacia los hijos
02. Jul, 2010
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Regalo para la clausura del Año Sacerdotal
15. Jun, 2010
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Homilía de Corpus Christi
04. Jun, 2010
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manuel felipe parra fandi?o: enviarme por favor los sermones de san juan maria ...
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dora escobar: para deibi jesus k Dios nuestro señor le de su ord...
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Simbelmynë!: Es recomendable la Misa diaria. Pero la Iglesia so...
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Francisco: Tengo una duda, la asistencia a misa debe ser en t...
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Simbelmynë!: Hola Pedro! Con gusto te ayudo, envíame un correo...


